Según una encuesta, el 85,6% de los japoneses aprueba la pena de muerte

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7 de febrero de 2010

Una encuesta realizada por el gobierno japonés concluyó que el 85,6% de los consultados considera "ineludible" la pena de muerte en el país. El estudio, que fue publicado este sábado, registró el porcentaje más alto desde 1994, cuando se comenzaron a realizar este tipo de sondeos.

Para la pesquisa, que tiene alcance nacional, se encuestaron a 3.000 hombres y mujeres mayores de 20 años entre noviembre y diciembre de 2009. De los entrevistados, sólo el 64% –1.944 personas– dieron respuestas válidas. Los consultados podían dar más de un motivo para justificar su postura sobre la pena de muerte.

Un 51,2% considera que, de abolirse la pena capital, aumentaría la cantidad de crímenes. Además, el 54,1% de los que aprueban la pena de muerte opina que los familiares y víctimas no encontrarían consuelo si el criminal no paga con su vida.

Sólo el 5,7% está en contra de la pena máxima en Japón. De este grupo, el 55,9% cree que los criminales deben seguir vivos para pagar por sus delitos, mientras que para el 43,2%, es imposible evitar que, en algunos casos, personas inocentes sean condenadas a muerte.

La encuesta se realiza cada cinco años y el sondeo anterior fue en 2004 –el estudio publicado hoy es de fines 2009–. Comparado con la consulta de 2004, la cantidad de gente a favor de la pena capital aumentó en un 4,2%, mientras que la cantidad de personas en contra descendió en un 0,3%.

Cómo se aplica la pena de muerte en Japón

La pena capital está vigente, pero fue suspendida en la práctica desde la asunción de Keiko Chiba como ministra de Justicia, en septiembre de 2009. El método utilizado en aquel país para las ejecuciones es la horca y se aplica en casos de asesinatos múltiples y que tengan agravantes.

La sentencia debe aplicarse dentro de los seis meses desde la última apelación fallida del acusado. Tras el veredicto judicial, debe enviarse un informe al Ministerio de Justicia para que dicte la orden de ejecución, indulte al acusado, u ordene realizar un nuevo juicio. La aprobación de la condena a muerte debe tener la firma del ministro.

Los condenados son trasladados a uno de los llamados corredores de la muerte, donde están incomunicados y sólo pueden tener tres libros. Las visitas de familiares y abogados son pocas y están estrictamente vigilados. Además, los reclusos pueden estar esperando varios años a que el Ministerio decida si se lo ejecuta o no.

Si el ministro da el visto bueno a la muerte, ésta se realizará en el plazo de una semana. La persona implicada se entera de la condena el mismo día de su ejecución, mientras que sus familiares y abogados son notificados después de aplicada la sentencia.

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Fuentes

Wikipedia
Wikipedia tiene información enciclopédica sobre Pena capital en Japón.
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