Catorce cascos azules mueren por el ataque de un grupo rebelde en la República Democrática del Congo

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9 de diciembre de 2017

Un grupo de cascos azules en el Congo, 2015.
MONUSCO Photos

Al menos 14 cascos azules fallecieron y 53 resultaron heridos debido a un prolongado e intenso ataque lanzado en su contra por rebeldes ugandeses en una de sus bases al este de la República Democrática del Congo. Los soldados, en su mayoría de nacionalidad tanzana, formaban parte de la Misión de Paz de la ONU en ese país (MONUSCO).

La ofensiva fue lanzada por las Fuerzas Democráticas Aliadas, una milicia musulmana ugandesa, en contra de una base temporal de la Misión ubicada en Semuliki, a 80 kilómetros de la ciudad de Beni. En el ataque, que se extendió por cinco horas la noche del jueves, perdieron la vida también cinco soldados de las Fuerzas Militares congoleñas, que intervinieron en el ataque. Según reportan, el lado rebelde cuenta más de 70 bajas.

António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, afirmó que se trata del "peor ataque de la historia reciente de la organización" y expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas. Maman Sidikou, representante del secretario en el Congo, calificó de "cobardes" y "graves violaciones" a los ataques. Aseguró que MONUSCO hará todo lo posible para llevar a la justicia a los responsables.

Las Fuerzas Democráticas Aliadas son un grupo ugandés integrado por milicianos congoleños y ugandeses. Desde hace años se ubica en la región y desde 2014 se convirtió en la milicia más activa del área tras protagonizar una serie de masacres en el territorio de Beni, que hace frontera con Uganda. Tan solo el año anterior, 51 civiles fueron asesinados en la capital regional durante uno de sus ataques. A inicios de mes, el grupo ya había matado dos cascos azules y una semana después se informó del hallazgo de 26 personas maniatadas y con el cuello roto, presuntamente asesinadas durante una emboscada.

Por su parte, la MONUSCO se estableció en 2010 en un intento de proteger a los civiles y combatir las milicias rebeldes. Desde entonces, según informa Reuters, se han registrado 93 miembros de la Misión fallecidos durante su servicio. El País detalla que la "mortífera inestabilidad" en el país se desencadenó el " tsunami humanitario y militar generado por el genocidio ruandés" en 1994. Desde entonces degeneró para convertirse en el peor conflicto del mundo. A lo anterior se suma la inseguridad política. El presidente Joseph Kabila debía dejar el cargo en diciembre de 2016. No obstante, no se organizaron los comicios y no se prevén sino hasta finales del año próximo.

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Fuentes

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