Naomi Osaka gana el Abierto de Estados Unidos en una final eclipsada por el comportamiento de Serena Williams

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9 de septiembre de 2018

Osaka en 2017.
si.robi/Flickr

La japonesa Naomi Osaka, de 20 años de edad, ganó la final del Abierto de Estados Unidos —su primer título de Grand Slam— frente a la estadounidense Serena Williams que, sin embargo, eclipsó el triunfo de quien se convirtió en la primera persona nipona en conquistar un Grand Slam. Williams se enfrascó en varias discusiones con el juez de silla, el portugués Carlos Ramos, a quien calificó de "mentiroso" y "ladrón".

6-2 y 6-4 para Osaka

Osaka mantuvo el dominio en todo el partido, logró incluso un 73% de efectividad en los primeros saques, un total de seis aces y tan solo catorce errores no forzados. Por su parte, Williams sumó seis dobles faltas, veintiún errores no forzados y su efectividad en los primeros saques llegó al 54%. La nipona también ganó cuatro de cinco puntos de quiebre en los dos sets disputados. En el primero de ellos, de acuerdo con La Nación, Osaka dominó con un juego "agresivo y certero" y se aprovechó, con desbordantes ataques, de la debilidad de Williams: su defensa.

La primera manga finalizó 6-2 en favor de Osaka y con una Williams que ya mostraba nerviosismo. En los inicios del segundo set, con 1-0 y 40-15 en favor de Osaka, el juez Ramos le lanzó una advertencia a Williams por coaching —recibir instrucciones del entrenador—. Poco a poco, la ganadora de 23 majors perdía la compostura a la par que comenzaba a recuperarse y ya se emparejaba. Al cuarto juego, logró quebrar y se adelantó 3-1. Sin embargo, al siguiente tanto perdió su servicio el marcador pasó a 3-2. Furiosa, destrozó la raqueta contra el suelo de la Arthur Ashe y Ramos optó por darle una penalización por "abuso de raqueta".

Williams gritaba "No lo hice, nunca hice trampas en mi vida. Cada vez que juego acá hay problemas. Me debes una disculpa". Por la penalización, al finalizar el descanso, la japonesa aventajaba 15-0 y logró igualar y superar a la estadounidense colocándose 4-3. Tras el descanso, recrudeció el diálogo con el juez y Ramos elevó la penalización a un juego. 5-3 directo en favor de Osaka por "abuso verbal". Williams calificó al árbitro de "mentiroso y ladrón" y llamó al juez del torneo y entre lágrimas aseguraba que "Hay muchos hombres que hacen cosas peores y no les sancionan así".

"Esto no es justo, no está bien. Esto es increíble". "Nunca más vas a volver a arbitrarme. Jamás", indicaba. Brian Earley, el referí del torneo, y Donna Kelso, supervisora del WTA Tour, ingresaron a la cancha pero nada se pudo hacer. Concluía el partido con juego para Williams (4-5) y un saque plano de Osaka con el que consiguió la victoria 6-4 en el segundo set, en medio de abucheos del público.

Incómoda premiación

El público se encargó de abuchear continuamente a Ramos, quien no apareció en la ceremonia de premiación. Los abucheos continuaron y obligaron al presentador a pedir respeto para las competidoras, mientras Williams abrazaba a una Osaka incapaz de contener las lágrimas. "No quiero ser mal educada, no voy a responder preguntas, ella jugó bien y es una gran campeona. Hagamos de este el mejor momento que podamos. Démosle el crédito, seamos positivos" indicó la estadounidense y añadió "Ella jugó bien y ganó su primer Grand Slam. Felicitaciones, Naomi, por favor no más abucheos". Por su parte, la japonesa se limitó a decir con la voz entrecortada "Sé que todos querían que ganara ella, lamento que esto haya terminado así. Gracias por ver el partido". Osaka recibió el trofeo y un premio de 3.8 millones de dólares, mientras que para Williams fueron un millón 850 mil dólares.

Un sueño hecho realidad: Osaka

Lo importante de todo es que vi cumplido mi gran sueño de enfrentarme a Serena en la final del Abierto de Estados Unidos y conseguir la victoria.
— Osaka

Para Osaka, su victoria es "un sueño hecho realidad del que todavía no soy consciente de lo que significa". Al finalizar el partido se llevó a cabo una conferencia de prensa de una hora y 19 minutos en las que aclaró que "Creo que tal vez en unos días me dé cuenta de lo que hice". Sobre el altercado de Williams, se limitó a afirmar que desconocía lo sucedido en la cancha y que "siempre recordaré a la Serena que amo. No me cambia nada. Fue muy amable conmigo, en la red y en el podio. Realmente no veo que haya algo por lo que tenga que cambiar toda la admiración que siento por ella".

Multa para Williams

Luego del partido, Williams aseguró que el juez "Me quitó un punto después de que alegaba que estaba haciendo trampa, y yo no estaba haciendo trampa". También reconoció que no sabría si cambiaría las cosas. "No puedo sentarme aquí y decir que no diría que es un ladrón porque pensé que me había quitado un juego", indicó. Asimismo, consideró "sexista" que se le retirara un punto por llamar "ladrón" al árbitro. "He visto a otros hombres llamar a otros árbitros varias cosas. Estoy aquí luchando por los derechos de las mujeres y por la igualdad de las mujeres y por todo tipo de cosas". Por su parte, Patrick Mouratoglou, su entrenador, admitió haber dado indicaciones a Williams durante el partido. "Pero es algo que hacemos todos los entrenadores, sin que hasta ahora hubiese habido ningún problema", matizó. Interrogado por ESPN, dijo que "sí aconsejé a Serena, pero tal vez ella ni me vio las señas que le hacía".

Por su comportamiento, la organización del Abierto de los Estados Unidos la multó con 17 mil dólares por las tres violaciones al código de conducta. La sanción suma 10 mil dólares por "abuso verbal" contra Ramos, 4000 por hablar con su banquillo y 3000 por romper su raqueta. La cifra se restará de su premio monetario de 1.85 millones de dólares.

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